Transformar creencias

UN CAMBIO DE PIEL

Puede ser que tus necesidades estén cambiando y que cuestiones lo que hasta ahora dabas por hecho. Puede ser que aquello en lo que creías firmemente, ahora se esté tambaleando y necesites construir creencias nuevas, más coherentes y alineadas con la persona en la que te estás convirtiendo. A lo mejor te sientes perdido, como si todo hubiera dejado de tener sentido. Probablemente, lo que hasta ahora era importante, ya no lo es tanto. Aquello a lo que dabas valor, ha podido perderlo, y lo que era incuestionable, se ha llenado de interrogantes.

Puede ser que estés cambiando de piel, que personas que hasta ahora eran pilares en tu vida, hayan dejado de serlo. Puede ser que estés descubriendo partes de ti que estaban escondidas, que jamás pensaste que tendrías, y que eso, además de sorpresa, te esté generando cierto desconcierto. A lo mejor ya no quieres pasar tiempo con los amigos de siempre, o tus motivaciones son muy distintas a las de hace algunos años. A lo mejor ya no quieres seguir haciendo lo mismo, están cambiando tus gustos, tus intereses y sabes que no puedes continuar igual porque por dentro eres diferente.

Todos estos cambios pueden despertar en ti una profunda sensación de vacío y de falta de rumbo. Yo a veces así lo siento. Nos estamos transformando, y es una transformación muy profunda y muy potente, que si sabemos transitarla, nos regalará, seguro, una nueva dirección y sentido a nuestra vida.

Estamos dando muerte a una parte de nosotros que ya cumplió con su propósito, y desprendernos no es fácil, entregarnos para abrirnos a lo nuevo, menos. Por eso, debemos ser cariñosos con nosotros mismos y darnos tiempo. Seamos pacientes durante este tránsito, sin olvidar nunca que el caos tiene un orden y que, aunque todavía no veamos lo nuevo, ya lo estamos construyendo. Honremos a la persona que fuimos, dándole las gracias por todo lo vivido, y pese al miedo, abramos nuestros brazos al nuevo ser que ahora está naciendo.

Feliz presente,

Almudena Migueláñez.

Photo by Katarzyna Urbanek