7 MANERAS DE NO RENDIRME

7 MANERAS DE NO RENDIRME
El otro día decidimos no rendirnos, ¿verdad? Hoy quiero compartir contigo algunas de las pautas que yo sigo cuando siento que no lo voy a conseguir:

– No me rindo cuando estoy conectada conmigo misma. Te recomiendo que mantengas tu conexión a través de la respiración. Hazte consciente de cómo inhalas y de cómo exhalas. Constantemente estamos expuestos y si no logramos mantenernos en foco es fácil que pensemos en salirnos del camino que hemos elegido. 10 minutos de respiración consciente pueden ser tu salvación. Otro día te contaré porqué una buena respiración es tan importante.

– No me rindo cuando me permito observar los pensamientos y las emociones que tengo, cuando no escapo de mi misma. Observa, sin juicio por favor, los pensamientos, emociones y sensaciones limitantes. Si lo necesitas, escríbelos: no puedo, estoy agotado, y si fracaso, y si nunca lo logro, realmente lo quiero… Esto te ayudará a tomar distancia y a ver que tan solo una parte de ti, y no la totalidad de lo que eres, tiene miedo o se siente incapaz de lograrlo. Además, disminuiremos la ansiedad y la angustia.

– No me rindo cuando soy capaz de transformar la dificultad en oportunidad. Pregúntate para qué te sirven esos pensamientos, qué puedes aprender de ellos. Reflexiona sobre las creencias que los sostienen, sobre eso que te ha hecho pensar en rendirte. Utiliza el aprendizaje!, te será muy útil para acercarte un poquito más a tu sueño.

– No me rindo cuando me trato con cariño. Date un respiro, no siempre podemos avanzar de la forma y a la velocidad que nos gustaría. Ten calma, estás creciendo!

– No me rindo cuando soy flexible y me desapego por completo de los resultados. Reflexiona, revisa, reajusta, reestructura tu objetivo y adáptalo si lo sientes necesario. Hasta el 25 de enero, con Mercurio retrógrado, tenemos disponible la energía perfecta para este reajuste.

– No me rindo cuando sé que me merezco todo lo bueno. La energía de la culpa y el auto castigo es, desde mi punto de vista, una de nuestras grandes enfermedades. Te mereces lograr aquello que sueñas, no lo dudes nunca, si no lo haces lo alcanzarás, tenlo por seguro.

– No me rindo cuando confío en mi y en el amor infinito del Universo. Vuelve a visualizar tu sueño, siéntelo, y desde el sentir, date cuenta de lo que está brotando en tu corazón. ¿Hay alegría, paz, seguridad?

Te diré algo, cuando encontramos eso que hace despertar nuestro corazón, no podemos sino mantenerlo vivo en nuestra mente y en nuestra energía, sabiendo que todo lo que sale de nuestro pecho está benditamente condenado a manifestarse en nuestras vidas.

ATRAPA TU SUEÑO, NUNCA TE RINDAS!

Almudena Migueláñez.